La villa fue visitada antaño por romanos y árabes durante un largo periodo.
La herencia de aquella estancia ha hecho que Alcalá del Júcar posea un patrimonio histórico y cultural muy rico, uno de los más ricos de la zona.
Pueden ver y pasar por el puente romano, que cruza el paso del río Júcar y conecta las dos zonas municipio.
Se puede visitar el ahora reconstruido castillo árabe, así como la iglesia que data del siglo XVI.
Desde el castillo y otras zonas del pueblo puede contemplar la Hoz que forma el Júcar al pasar por Alcalá del Júcar.
También puede visitar las cuevas que hay: Las Cuevas de Masagó, las del Cuevas del Diablo y las de Garadén.